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CÓMO LLEGAR A SER UN AUTÉNTICO ESCRITOR O ESCRITORA

Si deseas ser reconocido en el campo literario, lee estas recomendaciones que te ayudarán a ser un auténtico escritor o escritora . Un auténtico escritor o escritora no surge de la nada. El proceso de gestar una obra literaria puede durar años, incluso toda una vida. Hay quienes deciden un día contar sus memorias y saltan al mundo de las letras con éxito. Ya desde los tiempos de buen lector se forja un gran escritor. La lectura es uno de los procesos que más tributan a la formación de un estilo literario determinado. Por los ojos entran una serie de elementos que nos van interesando y por imitación llegamos a plasmarlos en nuestras creaciones.   Sin embargo, lo que más interesa y añade valor a una obra escrita es su originalidad y respeto a las ideas de otros autores . El plagio sale a flote en todo momento y el estilo impropio no te granjean la admiración del público lector. Si deseas consagrarte en el campo de las letras como un referente para otros autores y autoras,...

ALGUNOS ERRORES A LA HORA DE CREAR PERSONAJES DE FICCIÓN



    Presta mucha atención a este post donde te explicaré los errores más comunes a la hora de crear personajes de ficción.

Tienes una historia, la has fundamentado en sólidos argumentos, además has hecho un esbozo de las acciones principales y secundarias de cada capítulo, también has definido el contexto histórico y el espacio natural donde ocurrirán los hechos. Eso quiere decir que ya tu novela está a punto de ser escrita, pero te falta algo muy importante; el elemento que de verdad hará que tu obra sea exitosa, me refiero a la creación de los personajes de ficción.

1: Personajes sin personalidad

Un personaje que apenas es descrito en unas pocas líneas no cautivará al lector. La personalidad es lo que realmente hace de las personas seres interesantes. A la hora de crear tus personajes debes indagar sobre las diferentes tipologías psicológicas que definen la personalidad de cada individuo. Para ello te recomiendo que consultes el indicador de dieciséis tipos de personalidad de Myers-Briggs. Esta herramienta es un test de personalidad que toma prestadas 8 categorías diseñadas por el psicólogo Carl Gustav Jung.

                                                     


                Observa personas, fíjate en sus posturas cuando hablan, sus movimientos de manos, sus tics, las entonaciones y velocidad de habla. Todos esos elementos forman parte de la personalidad. Es muy importante que conozcas cuáles son los aspectos que caracterizan tu personalidad, porque el error más frecuente es que los personajes son una réplica del autor.

2: Personajes sin defectos ni errores

Es imposible que una persona sea tan perfecta como para no tener defectos ni cometer ningún error. La observación de un pequeño grupo de personas por escasos minutos nos brinda la posibilidad de ver cuán imperfectos somos. Un escritor debe ser un observador de su alrededor, un compilador de experiencias que sin lugar a dudas estarán delimitadas por el error humano. De ese modo sabrá plasmar personajes con tal realismo que cautivarán al lector.



                Los protagonistas deben equivocarse, deben tener algún error que los ponga en riesgo y en evidencia, para luego redirigir la trama hacia situaciones diversas, de tal forma que ello constituya el fundamento del suspense. Uno de los elementos más llamativos de Don Quijote de la Mancha es la cantidad de veces que se equivoca y causa enredos por sus errores.

3: Personajes idénticos en el modo de actuar

Este es uno de los errores que más desazón causa a la hora de leer una novela donde todos los personajes reaccionan de la misma manera. Una novela debe representar la mayor gama de personalidades posibles, las cuales son evidenciadas por la forma como reaccionan los personajes. Hay personajes reactivos, pasivos, magnánimos, pusilánimes, pesimistas, optimistas, supersticiosos, conformistas, emprendedores, ociosos, intrigantes…

                Vuelvo a traer a colación a DonQuijote de la Mancha, una obra en la que sus personajes principales son tan disímiles, pero que se complementan de un modo tan sutil que llegan a transformarse el uno en el otro sin que el lector pueda darse cuenta. Mientras el Quijote es arriesgado, sagaz, iluso e idealista; Sancho es realista, un poco zonzo y dócil. Sin dudas constituyen la dupla más interesante en toda la historia de la literatura universal.

Haz que tus personajes sean diferentes, antagónicos, complementarios y divergentes. En esa diversidad es donde se debe construir la unidad argumental de toda buena novela.

4: Personaje y autor son la misma cosa

Si todos los personajes hablan del mismo modo, si emplean las mismas muletillas, gesticulan de la misma forma y utilizan un léxico similar, lo más probable es que estés reflejando tu idiosincrasia y tu personalidad en cada uno de los personajes que has construido.

                No se descarta que el autor se deje colar en la trama camuflado en uno que otro personaje, pero si todos los personajes lo replican es un error demasiado evidente. Lo que recomiendo es que cuando tengas que construir tus personajes hagas primero un retrato escrito de ti mismo.

Obsérvate, valórate y compárate con cada uno de los personajes que has creado. Es posible que te reflejes de manera artificiosa en un personaje de tu sexo opuesto, que construyas la niñez de un personaje idéntica a la tuya, pero luego su evolución es del modo como te gustaría que hubiese sido tu propia historia.

Despréndete del ego y deja que cada personaje sea como debe ser. Recuerda que la novela es una oportunidad para transmitir un mensaje a los lectores, pero no te conviertas en la estrella del relato. Para eso están los personajes.

5: Buenos y malos en su justa medida

                No cometas el error de crear personajes totalmente buenos o totalmente malos. En la vida real la gente es buena y mala. Cada circunstancia hace que se revele el carácter de cada quien y en esa medida vamos conformando una red de interacciones sociales, que hacen de unos adorables seres, y de otras personas deleznables.



                Un personaje creíble, convincente e influyente en el lector está compuesto por una mezcla de defectos y virtudes, aciertos y desaciertos, contradicciones que lo colocan en el perfil adecuado para cada decisión.

                En las buenas novelas los buenos también son malos y los malos cometen actos de bondad que en un determinado momento cautivan al lector. Piensen, por un momento, en Robin Hood; robaba (que es malo) para resarcir a los pobres (acto de bondad), pero en su personalidad Robin no es cruel ni tirano.

A manera de cierre:

Autor, narrador y personajes son tres entidades distintas, pueden converger y entrecruzarse en la trama, pero debe quedar clara la diferenciación y autonomía que debe haber entre cada uno de ellos. Cuando el autor de una novela es un ser maduro, consciente de su papel como comunicador no cae en la vanidad de colarse como narrador o personaje; a menos que se trate de una obra autobiográfica,

Hasta aquí espero haber contribuido con el proceso de escritura de una obra narrativa de mayor envergadura como es la novela. Es cierto que en el oficio de escritor no hay recetas mágicas, que la creatividad y la experimentación dan muy buenos resultados cuando se conocen las expectativas de los lectores y lectoras, para lo cual se debe estar al tanto de lo que acontece en el mercado editorial de novelas. Ya sabes que no debes cometer estos errores a la hora de crear tus personajes de ficción.

                                                                                                    

                                                      



 

 


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